Tarde con mi viejo profesor.

Hacía, al menos 5 ó 6 años que no lo veía. Unos de sus alumnos y por ende amigo mio se encargó de reunirnos  para ese martes pasado a tres de nosotros, todos antiguos alumnos suyos. Ciertamente pasamos una buena tarde, el clima y el entorno fueron inmejorables. Nos tomamos unos vinos de los que produce esta tierra árida, vino blanco, aunque a las 5 de la tarde casi lo que acompaña a ese rato es un café y poco más. No obstante todos nos apuntamos al vino.
Fue mi profesor cuando era un niño. Después pasé a otro colegio y él se dedicó a la política activa. Grandes años y grandes fueron los proyectos acometidos y liderados por él que se llevaron a cabo con éxito en el municipio.
Con los años se me mete en la cabeza estudiar Derecho y aunque no necesité en su momento hecer el curso de acceso a la universidad por que tenía titulación suficiente para ello, hice ese curso. Y es justo aquí donde vuelvo a encontrarme nuevamente con mi hoy viejo profesor, después de un montón de años. Me da clases de Lengua Española. A partir de aquí y hasta hoy, vuelvo a perder la pista a este profesor.
Hablamos de muchas cosas, de los que ya no están y de los que han sí están, de los que han tenido éxito y de otros a los que la vida los ha tratado peor. Se acordaba de muchos nombres chicos y chicas de entonces, menuda memoria tiene.
En la reunión de amigos del martes pasado, prometimos volver a vernos, sin dejar que pase mucho tiempo.

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